Ese
fin de semana, la gente adorna sus casas con guirnaldas y lucecitas
alrededor de las plantas y los jardines de sus casas. Los trineos
con Santa Claus se observan sobre el techo mientras que frente al
hogar no puede faltar la escena de los Tres Reyes Magos junto al
nacimiento. Los inflables y las figuras tridimensionales hechas en
“foam board” poco a poco se han ido integrando a las decoraciones en
los pasados años. Dentro de las casas, la mayoría de la gente pone
un árbol natural bien decorado que llegada la Nochebuena esta
repleto de regalos.
En
la Lomita de los Vientos frente al Capitolio rumbo al Viejo San
Juan, se puede encontrar un nacimiento electrónico o viviente con
los Tres Reyes Magos montados en sus camellos. Los animales,
cortesía del zoológico, son un gran atractivo para grandes y chicos
por igual. Y no podría faltar un paseo por el Viejo San Juan
regiamente decorado con guirnaldas y luces por todas las calles en
anticipación a las festividades.
Las parrandas, aunque hoy día menos comunes, todavía forman parte
de la tradición navideña. Grupos de amigos se reúnen tarde en la
noche para sorprender a otros, que ya están dormidos en sus casas,
con música y canto de aguinaldos despertando no solo a los dueños de
la casa pero al vecindario entero. Los sorprendidos, que ya han
recibido varias claves para sospechar que sus amigos les van a
llevar una parranda en cualquier día, se preparan con comida y
bebida para empezar el festón. Después de par de horas de comer,
bailar y cantar, los dueños de la casa se unen a la parranda y van
de casa en casa a sorprender a otros.
En
los últimos años, se ha organizado la Parranda del Pavo donde
cientos de personas, amigos y desconocidos, se reúnen en el
estacionamiento del centro comercial Plaza Las Américas y le dan
“parrandas avisadas” a figuras publicas del país.
La
moda y el buen vestir que caracterizan a los puertorriqueños se
refleja en su esplendor en la Nochebuena y en despedida de año, dos
fechas donde la gente estrena sus mejores ropas, especialmente las
de brillo, aunque sea para una fiesta en el patio de sus casas.
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"Las Parrandas aunque hoy día menos
comunes, todavía forman parte de la tradición
navideña...."
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La noche del 24 de diciembre es para
la familia. Todos se reúnen a comer y a disfrutar de
los festejos. En la cocina se siente el aroma del
lechón o pernil asado, el arroz con gandules, los
pasteles, las morcillas, el arroz con dulce, el
tembleque, el majarete y el coquito que son parte
esencial de una Navidad en Puerto Rico. Hasta el pavo,
tradicionalmente usado solo el Día de Acción de Gracias,
se ha incorporado a las fiestas navideñas para los que
quieren comer una carne más saludable. El pavo se
rellena con mofongo o yuca dándole ese toque caribeño.
Después de una buena cena en familia, muchos se
preparan para asistir a la Misa de Gallo para conmemorar
el nacimiento de Jesús. Aunque los adultos tratan de
dormir hasta tarde en la mañana, ya al amanecer los
niños se levantan ansiosos por abrir los regalos que les
dejo Santa Claus bajo el árbol.
El 31 de diciembre la
familia y amistades se reúnen para la despedida de año. La gente
come las 12 uvas cuando el reloj marca las doce simbolizando
prosperidad para el nuevo año, algunos echan agua por los balcones
de sus casas para alejar todo lo malo y que entre lo bueno, también
riegan azúcar alrededor de sus hogares para alejar la “salazón” y
atraer la dulce suerte. En las calles se oyen los petardos,
cohetes, las bocinas y se ven los fuegos artificiales. La gente,
vestidas en sus mejores ropas, celebra con música, comida y bebida.
Por televisión o radio se sigue el conteo hasta que el reloj da las
doce seguido usualmente por el “Brindis del Bohemio.” Afuera se
escucha el alboroto, mientras que adentro todos se besan y se
abrazan deseándose un Feliz Año Nuevo.
Tal
vez la fecha más especial y significativa para los niños es el seis
de enero, Día de Reyes. La víspera de Reyes los niños recogen
hierba para los camellos y la ponen dentro de una caja de zapatos
bajo la cama junto con una lista de los regalos que desean. Si los
niños se han portado bien durante el año, los Reyes paran en sus
casas y les dejan sus regalos mientras que los camellos se comen la
hierba. A la mañana siguiente los niños buscan bajo la cama en
anticipación de encontrar los regalos. Ese día muchas familias
salen de pasadía para el campo y visitan a parientes que no han
visto durante el año.
El
famoso cantante puertorriqueño Danny Rivera junto con un grupo de
artesanos locales tallaron en mármol unas figuras de15 pies de alto
de los Tres Reyes Magos. Las figuras, localizadas en una loma en el
pueblo de Cayey, se ven desde la carretera. El Día de Reyes varias
familias frecuentan el área para admirar de cerca el trabajo
artístico.
En
Puerto Rico se rehúsan a decirle adiós a la Navidad terminado el Día
de Reyes. Las “octavitas” son los ocho días después del seis de
enero que marcan el final de la época navideña pero por si eso fuera
poco son seguidas por ocho días más “los octavones.” Durante las
octavitas se celebran las Fiestas de la Calle San Sebastián en el
Viejo San Juan.
Por tres días, el pueblo celebra el final
de la Navidad con canciones, baile y comida desde las 12 del
mediodía hasta que la última persona se vaya, usualmente en la
madrugada.
Sin
lugar a duda lo más importante de la época navideña es la familia y
con ella el seguir de las tradiciones que nos hacen un pueblo.
Desde la comida hasta la música, el espíritu de la gente y nuestras
costumbres hacen la Navidad en Puerto Rico una experiencia
inolvidable; una celebración tan memorable que ya terminada la gente
comienza a hacer planes para lo que será la próxima Navidad.
Receta Navideña
Coquito
Sirve 12-16
1
lata (15 onzas) crema de coco
1
lata (14 onzas) leche condensada
2
latas (12 onzas cada una) leche evaporada
2
tazas ron blanco
1
cucharadita de canela en polvo
1.
En un envase combine la crema de coco, la leche condensada,
la leche evaporada y el ron.
2.
Con una batidora eléctrica, mezcle todos los ingredientes
añadiendo la canela.
3.
Vierta el coquito en botellas de vidrio y mantenga
refrigerado.
4.
Antes de servir, agite la botella varias veces.
5.
Sirva en copas como cordial y rosee con una pizca de canela.
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