
El
Instituto de San Carlos
En
1871 los cubanos exilados en Cayo Hueso fundaron el
Instituto de San Carlos, uno de los más importantes
e históricos lugares de esta ciudad.
El propósito de aquellos cubanos era organizar
la campaña independentista para liberar a Cuba
del yugo opresor de España.
Hace más de un siglo exilados cubanos fundaron
este instituto para preservar y promover sus tradiciones
y su idioma, nombrándolo San Carlos, en honor
al Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes.
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El
primer edificio de San Carlos era una pequeña estructura
de madera en la calle Anne, y luego en 1874, lo mudaron para
la calle Fleming, pero un siniestro lo destruyó por
completo en1886, cuando Cayo Hueso sufrió un terrible
incendio que acabó con parte de la ciudad.
Bajo el liderazgo de Martín Herrera, la comunidad cubana
compró un lote en la Calle Duval y reconstruye el Instituto
San Carlos, en el corazón de Cayo Hueso.
Más adelante, en 1919 un huracán destruye el
edificio y el nuevo complejo se completa en 1924, diseñado
por el arquitecto cubano, Francisco Centurión, uno
de los más prominentes arquitectos de la isla, que
incorporó muchos de los elementos principales de la
arquitectura cu-bana al centro.
San Carlos, conocido también como 'La Casa Cuba', fue
el lugar donde José Martí reunificó a
los exilados cubanos en pro de la independencia dela isla.
Este centro docente fue uno de los primeros centros bilingües
de América, sirviendo por más de un siglo como
centro educacional hasta 1970 cuando debido a sus condiciones
inhóspitas fue cerrado, dando paso a que vagabundos
se refugiaran en su edificio.
En 1981 al derrumbarse su fachada, algunos miembros de la
comunidad de Cayo Hueso pidieron la demolición del
edificio, mientras que otros hicieron todo lo posible por
convertirlo en un teatro. Ya para esta época se habían
perdido muchos de los documentos históricos y valiosos
que lo componían.
En 1985 un grupo de cubanos residentes de Miami y Cayo Hueso
llevaron esta situación ante la Comisión de
Asuntos Hispanos de la Florida, un grupo voluntario encabezado
por el Dr.. Rafael Peñalver, un prominente abogado
de Miami quien se dedicó a la gran tarea de restauración
a través de una misión histórica que
ha convertido el Instituto San Carlos en un rincón
de la cultura cubana en Cayo Hueso.
El costo de este proyecto sobrepasó los $4 millones
que fue-ron recaudados a través de donaciones privadas
y donativos del estado de la Florida, los cuales fueron utililzados
para la cons-trucción exclusivamente.
Los arquitectos Jorge y Margarita Khuly estuvieron a cargo
de la restauración.
Hoy en día, San Carlos es un monumento histórico
que comprende un museo, una bilioteca, la escuela, una galería
de arte, un teatro, y un centro de conferencias inaugurado
el 3 de enero de 1992, exactamente cien años después
que José Martí visitara el instituto por primera
vez.
El Instituto San Carlos es un lugar de peregrinaje para los
cubanos y es por eso que el pasado 19 de mayo, un grupo de
18 autobuses del sur de la Florida, se dieron cita frente
al histórico edificio para conmemorar el Centenario
auspiciado por el Comité del Centenario, un acto cultural
donde Marta Pérez, el grupo de baile dirigido por Pily
de la Rosa y el gran pianista, Dr. Enrique Chía dieron
un toque especial a esta conmemoración.