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PARANOIA CON PACHANGA
Entrevista con el escritor RAFAEL LOPEZ RAMOS
rafael
López Ramos (Sancti Spíritus, 1962) es
un escritor y pintor que a finales de los 80s formó
parte del movimiento artístico conocido como
Plástica Joven, muchos de cuyos miembros salieron
al exilio durante los 90s. López Ramos permaneció
en la isla durante gran parte de esa década,
cuando el Gobierno estableció el llamado Periodo
Especial, y enfrentó un ostracismo que trató
de paliar vendiendo sus obras a los turistas en la Plaza
de la Catedral de La Habana, junto a otros colegas.
Sobre esa etapa el periodista independiente Raúl
Rivero escribió en su libro Ojo, Pinta
(Center for a Free Cuba-Imprimatur, Washington D.C.-Miami,
2000): Habían rechazado de distintas
maneras la avena estatal y esa posición le ponía
un elemento de riesgo al hambre, más nubes negras
a la intemperie y una banda sonora de cerrrojos al silencio
de sus estudios, improvisados y precarios.
Desde 1997 Lopez Ramos reside en Vancouver, Canadá,
con su esposa, la también escritora Natasha Perdomo
y su gata Betty; allí logro publicar el pasado
año una novela, bajo el sugerente título
de Paranoia con Pachanga, que según
nos informa la solapa del libro "deriva su título
de aquel Socialismo con Pachanga que alguna vez los
cubanos celebraron jocosamente suponiendo que esa música,
interpretada con bongó, sería más
divertida que con balalaika."
"Esta
novela es una posible biografía de la generación
que vivió con inocencia infantil el falso romanticismo
de los años sesentas y más tarde asumió
la música Rock y las fiestas de sábado,
como oasis de libertad en el desierto atrabiliario que
les deparó el decenio de los setentas. Todo comienza
con Boris Echemendía, adolescente, que se fuga
de la escuela, deambula por la ciudad y descubre La
Habana Vieja al mismo tiempo que su vocación
artística (más tarde será estudiante
de pintura, desertor del ejército, etc.) Su amigo
Pepito Maravilla es un negro dicharachero que, a pesar
de su alto índice académico, será
expulsado de la Univer-sidad -por tener presuntos problemas
ideológicos- y eventualmente hace el amor en
la calle con la hija de un burócrata del Partido.
Completan el rompecabezas Cachita, licenciada en Filología
que se convierte en artesana, y Lili, una periodista
que se dedica al más antiguo oficio luego de
perder su empleo en el Noticiero Nacional de Televisión.
Por encima de su ríspida trama, en estas páginas
palpita una cultura que está siempre dispuesta
a mover la cintura al ritmo del Son, esa casi divina
actividad, capaz de neutralizar cualquier dogma ideológico."
En torno a su novela y otros temas, dialogamos con López
Ramos vía e-mail:
IA- ¿Cómo y cuándo escribiste Paranoia
con Pachanga?
RLR- Este es un proyecto que estuve acariciando
por largo tiempo en Cuba. Había escrito poesía
y algunos cuentos. También escribí y publiqué
crítica de arte -un terreno intermedio entre
el oficio literario y el plástico-, y a principios
de los 90s finalmente comencé a tomar apuntes
en un cuaderno escolar, teniendo ya una idea muy general
de lo que quería hacer; pero no fue hasta 1994
que comencé finalmente a redactar la novela,
bajo un estado emocional muy intenso, algo depresivo,
motivado por el macabro espectáculo de los balseros.
Sólo pude concluírla aquí en Canadá
-a finales del 97- cuando me conseguí una vieja
PC 386 en la cual terminé de escribirla -o reescribirla,
que pasó por más de 10 versiones diferentes.
IA- ¿Qué te movió a hacer una novela
en lugar de un poemario, un libro de cuentos o de ensayos?
RLR- La novela es un género que representa
un reto o meta para casi todo escritor. Yo la entiendo
como el resultado de un proceso acumulativo que en un
punto determinado alcanza un límite y se desborda
en la vida de uno. Carpentier decía que el de
novelista es un oficio de hombre viejo. La primera vez
que leí esa afirmación pensé en
ancianos escribiendo sus memorias, hoy creo que tiene
más que ver con la necesaria madurez y vivencias
en que basar tus historias con cierta solidez. Pero
también escribir "Pachanganoia" -como
me la ha rebautizado Paquito D´Rivera con esa
pasión de nuestros músicos por jugar con
el sonido de las palabras- fue como saldar una deuda
con la cultura de mi país y con mi propio pasado,
materia existencial en que se afinca toda ficción
literaria. No es sin embargo, una autobiografía,
sino una especie de biografía colectiva de mi
generación. Mientras escribía veía
pasar ante mis ojos el pedazo de Historia que nos tocó
vivir, como esas imágenes de archivo en blanco
y negro o un tanto descoloridas que muestran los noticieros
y documentales. Espero ser capaz de transmitir a mis
lectores ese sentimiento de deja vu y a los que entonces
ya habían escapado del castrismo rampante, enterarlos
de lo que ha sido y es la vida cotidiana allí.
Esto, más allá de cualquier posible intención
didáctica, porque en primer término creo
que he tratado de explicarme a mí mismo el sentido
de mi vida en aquel ambiente, y por extensión
el sentido de las vidas de mis coetáneos y, por
supuesto, del ambiente mismo, es decir la llamada Revolución
Cubana. Más que denunciar -función que
dejo para mis textos periodísticos- quise analizar
el fenómeno y en algunos capítulos ese
análisis llega a tener cierto carácter
psicológico -introspectivo y extrospectivo- como
sucede en el monólogo de Pepe Maravilla, uno
de los fragmentos del libro que más elaboré
y reescribí, pues fue de los que redacté
en Cuba en 1994 bajo el estado emocional que mencioné.
IA-
Aunque se lee muy fluídamente, tu obra encierra
una complejidad subyacente que trasciende sus claves
políticas primarias y permite ser leída
tanto como una novela de amor, como una novela policial,
o histórica o costumbrista. Stendhal definía
la Novela como "un espejo que uno pasea a lo largo
del camino", ¿podemos decir que tu novela
es un espejo paseado a lo largo y ancho de La Habana?
RLR- No tanto a lo largo y ancho sino a través
de algunos de sus ambientes específicos (artístico,
educacional, militar, religioso) donde sus personajes
se insertan o llegan como de visita. También
paseo ese espejo por diversos momentos de la etapa histórica
que reflejo, usando como superficie reflectante las
voces de mis perso-najes o la anécdota de sus
vidas, sin dejar de incursionar colateralmente en importantes
facetas de nuestra idiosincracia como la sexualidad.
Tan fragmentado reflejo de la sociedad cubana actual
(el retrato de una nación "desecha en menudos
pedazos"*) me tienta a reciclar el espejo metafórico
de Stendhal como una de esas bolas cubiertas de espejos
que se usan en los dancing clubs.
IA--
¿Te provoca el trabajo literio algún conflicto
con la pintura?
RLR- Conflictos internos siempre hay en un artista,
aunque ejerza sólo una disciplina, pero todo
depende del modo en que enfrente la creación:
como una llama que lo devora o como una energía
que lo ayuda a armonizarse consigo mismo y con el medio.
En esta época tan plagada de cinismo el papel
del artista ya no parece ser tanto el de hechicero de
la tribu, sino más bien el de prostituta de la
aldea -sea local o global. Pero es importante seguir
siendo fiel a uno mismo, aunque haya que ganarse el
pan en labores extrartísticas o autopublicar
sus libros, como hice finalmente con Paranoia con Pachanga,
luego de proponerlo a numerosos editores en España,
USA e Hispanoamérica. Aproveché mi empleo
en una imprenta digital que ofrecía un servicio
de tiradas breves -a diferencia de las imprentas off-set
regulares- y la autopubliqué, que el capital
más grande que tiene el ser humano es el poder
de su voluntad.
IA--
También hiciste la ilustración de cubierta....
RLR- Ese puede ser un ejemplo de cómo intento
conciliar mis dos "vicios" creativos. Normalmente
alterno los períodos cretivos literarios con
los plásticos. En estos momentos estoy trabajando
en una nueva serie pictórica que titulé
Lo Crudo y lo Cocido, siguiendo el ensayo homónimo
del antropólogo Claude Levy-Strauss y, como puedes
deducir, centro su reflexión en la interacción
cultural que implica todo desplazamiento o relocalización
del ser humano.
* verso poema Mi Bandera, de Bonifacio Byrne.
Paranoia con Pachanga -180 pgs. paperback, $23.00 puede
ser adquirida en www.Amazon.com u ordenarla directamente
y dedicada por el autor (lopezramos@hotmail.com) mediante
cheque o money order a su nombre:
P.O. Box 95944 - 370 E. Broadway
Vancouver B.C. V5T 4T8 Canada
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