Unidad
e Independencia
Durante
los meses de julio y agosto, varios países del
continente americano celebran su independencia. Nos
unimos a todas las celebraciones de todo corazón
porque en la solidaridad está nuestra fuerza.
¡Feliz Día de la Independencia a todos!
Sin embargo algunos se preguntan, ¿qué
independencia? Mucho más si vemos a Co-lombia,
por ejemplo que se viste de luto ante el terrorismo
cruel de un puñado de guerrilleros sin conciencia;
Argentina, que debido al caos económico se siente
derrotada ante la impotencia; Perú cuyos problemas
internos no permiten que el pueblo se sienta libre y
gime ante el dolor por tanto sufrimiento; Venezuela
que pide a gritos un cambio en su camino hacia el comunismo
fascista; Cuba, que cambia de forma ilegal la constitución
al verse perdido ante las exigencias de once millones
de cubanos que exigen democracia basádose precisamente
en esa misma cons-titución y, Estados Unidos,
donde la sombra del terrorismo y las amenazas de Al
Qaida han convertido al pueblo en grupos aislados de
paranoicos inteligentes... convirtiéndonos en
seres oprimidos por nosotros mismos, víctimas
de nuestras ideas, de nuestra forma de vida, nues-ro
ir y venir diario, porque con la evolución, otros
son los yugos que nos oprimen.
Hemos de luchar todos por un bienestar común,
por libertad para nuestros hijos, por derechos para
nuestros pueblos, por la exterminación de la
corrupción que es la base de todos los problemas
que amenazan nuestra sociedad.
Unámonos,
ya que aunque nuestras diferencias sean muchas, nuestras
similitudes son más. No hacemos nada con regionalizarnos
pensando y actuando como si algunos fuéramos
mejores que otros, principalmente en el destierro, porque
de una u otra forma, todos somos desterrados.
Todos estamos en Estados Unidos, fuera de nuestro entorno...
Todos -unos más acomodados que otros, unos más
ilegales que otros- tenemos una misma causa común:
nuestra herencia hispano-americana, nuestros principios
y valores, nuestra familia como la institución
principal y nuestra fe en Dios.
Pidamos pues a Dios la fuerza para que nos ayude a discernir
cuál es el mejor camino hacia nuestra independencia
emocional, la que nos va a llevar a tomar la me-jor
decisión y la que nos va a ayudar a sentirnos
libres de ideas que nos paralizan y no nos permiten
actuar con criterio propio.
Que Dios bendiga a América y que nos mantenga
unidos siempre. ¡Feliz Día de la Independencia!
Ah...y felicidades a Brasil por haber ganado la Copa
Mundial.