MANUEL CAPO:
El sueño Americano
PREMIO PREGONES 2007

El Premio Pregones ‘Liborio’
2007 le corresponde a Manuel Capó oriundo de Pinar del Río,
quien es ejemplo vivo del Sueño Americano.
Manuel Capó en años pasados recibió una estrella en la Calle
Ocho por su trayectoria en los negocios. Capó no tuvo
oportunidades de educación alguna, ya que desde los 9 años
trabajó ayudándole a su padre en el negocio de los muebles.
Abandonó la isla de forma clandestina en un bote llamado "El
Dorado” en 1966, con dos de sus hijos y éste sacrificio fue
la puerta al éxito para la familia Capó y la realización del
sueño americano, hoy en día son propietarios de la
muebleríaía hispana más grande de los Estados Unidos, ya que
al llegar al exilio tuvo la gran visión y la osadía de
comenzar de nuevo en un país libre enfrentándose a una
cultura ajena a la suya con el propósito de triunfar,
lográndolo con el apoyo de sus hijos y su familia. Su
historia está llena de trabajo ardúo y éxitos merecidos.
Por eso nos sentimos honrados de presentarle el premio
Pregones 2007 ‘Liborio’, como ejemplo del ‘Sueño
Americano’..
Manuel Capó, was born in Pinar
del Rio, and he is living proof of the American Dream. He
was honored last year to receive a star in Calle Ocho for
his great contribution to Miami. Manuel Capó did not have
any opportunities for education, since he had to work since
age 9. He came from Cuba with two of his sons, and worked
very hard to open a business. His determination and
dedication have proven that there is nothing impossible for
the American Dream. Today, the Capo family owns the largest
Hispanic owned furniture store in the United States.
We feel honored to present Mr. Manuel Capo with the 2007 Pregones
Award ‘Liborio’ for his role in the
community.
LIBORIO
|
|
Liborio representa al legitimo
campesino cubano, ataviado con
sombrero de yarey, guayabera blanca
de hilo, pañuelo rojo al cuello y
machete al cinto. El diccionario
Larousse lo recoge como "nombre
genérico del hombre cubano" que por
extensión representa al pueblo
cubano. Liborio está siempre
dispuesto a sacar su machete de la
vaina para eslomar (deslomar) a los
sinvergüenzas que hacen fortuna en
la política y en el gobierno a costa
del desdichado guajiro cubano, como
dice él con gracia.
Esta era la imagen que,
representando a Cuba, nunca faltaba
en los carnavales, fiestas de
disfraces y en los desfiles; no solo
en Cuba antes de Castro, sino en las
paradas y fiestas guajiras del
exilio, donde con nostálgica
vehemencia, aparece de vez en cuando
Liborio.
Hoy, cuatro décadas después, este
personaje en sí, como símbolo del
pueblo cubano no ha cambiado. Lo que
sí es diferente es su representación,
es decir, su imagen y vestimenta.
|
Cortesía de Estampas Folclóricas
Cubana
Liborio, José Chiu
|
Sigue siendo el mismo hombre sufrido, pegado a
la tierra, con sombrero de guano, pero ha
perdido su inmaculada guayabera blanca. Viste
una camisa raída, unos pantalones desgarrados y
anda descalzo. Ya no lleva su machete al cinto,
ahora lleva atado a uno de sus pies una gruesa
cadena de metal de la que arrastra una pesada
bola de hierro, igual al grillete que llevaba
nuestro apóstol, José Martí, cuando estuvo en
prisión a los diecisiete años. Es irónico si no
fuera desgarradoramente triste.
Después de más de un siglo transcurrido, estamos
como Martí, en el punto de partida.
¿Verdad que es penosa la estampa de los años
finales de este siglo veinte?
Esperamos que en el siglo XXI, nuestro personaje
pueda regresar para que su ausencia solo haya sido
temporal, como un pliegue en la tela del tiempo |
Liborio represents the true rural Cuban, dressed with a hat,
a white linen guayabera, red handkerchief around his neck
and a machete to his belt. Larousse dictionary describes it
as "generic name of the Cuban man", which extends to the
Cuban people. Liborio is always ready to remove his machete
from the vaina to fight those that are not honorable in
politics at the expense of the poor 'guajiro' Cuban, as he
says with grace.
Liborio is part of our folklore, someone that represents
Cuba everywhere he goes, Liborio was always at carnivals,
parties and in parades; not only in Cuba before Castro, but
everywhere in exile. Today, four decades later, this
personage still is a symbol of the Cuban people that has NOT
changed.
The only thing that might have changed is his clothing. He
is still the same down to earth man, with his hat, his
boots, but he has lost his guayabera. Now you see him with
just a shirt, some old and torn pants, walking barefoot.
He does
not carry his machete to the belt any longer, he now carries
a chain to his feet, and one he drags with heavy ball of
iron, just like the ones imposed on the Apostle when he was
imprisoned when he was only 17.
Ironic
but true, after one century has passed, we are like Marti,
at the point of departure. So much for the 20th century.
Let's hope that in the 21st century our personage can come
back to what it was, and that his absence is only temporary.